No creo que en cuestiones de crianza funcionen mucho las recetas, cada persona y familia es un mundo con caminos y deseos diferentes. Pero acá va algo de lo que a nosotros nos funciona, lo que nos gusta, lo que disfrutamos. Tomalo así:
Convertir la lectura en un ritual cotidiano, en un momento de encuentro, charlas y mimos. En casa empezamos desde bebé: teta, cuento, canción y a la cama. Que haya un tiempo para el baño, para dormir, para comer, para jugar y también para leer con mamá o papá. Esto es clave para construir un vínculo placentero con los libros.
Ponerle mucha onda a la lectura: hacer voces, cambiar tonos, crear sonidos. Sobre todo, cuando son chiquitos y se distraen con todo el mundo nuevo alrededor. Los bebés necesitan escuchar nuestra voz cuando nacen: las nanas son el primer contacto con el lenguaje, con la poesía, con la literatura.
Tener los libros para niños disponibles en varios lugares de la casa. Llevarlos en la mochila en los traslados en la ciudad para poder leer en el camino. Leer en el transporte público a esta altura es un acto de resistencia frente a los múltiples estímulos que ofrece el celu.
Animarlos a elegir el libro que quieren leer (sí, vas a leer el mismo muuuchas veces). También podés armar un juego. Una amiga me cuenta que ellas todas las noches juegan a elegir un libro de la biblioteca y esconderlo en un pañuelo para que la otra adivine cuál es. El efecto sorpresa es clave.
Darle una oportunidad a ese libro que no los enganchó de una. Te aseguro que con los días en alguna charla sale algo que vieron o escucharon en esa historia que parecía no atraparlos.
Con esta misma amiga, durante un tiempo, implementamos una biblioteca rodante en la que con nuestros hijos elegíamos un libro para prestarle a la otra u otro. Se copan mucho con esto de “recomendar” algo que les gusta mucho.
Traer las historias o personajes a los juegos, especialmente cuando comienzan a jugar a disfrazarse y a los juegos de roles.
Jugar, insistir, ponerle mucho el cuerpo… como a todo en la crianza.
📚Hay muchos modos de transmitir el amor por la lectura, pero cuando encontré este parrafito en el libro “LA CONSTRUCCIÓN DEL CAMINO LECTOR”, de Laura Devetach me hizo mucho sentido:
“Una biblioteca variada en la comunidad, en la casa o donde se pueda, los adultos leyendo y hablando de lo que leyeron, compartiendo párrafos, contando el cuento y lo que el cuento les hizo sentir… Logra transmitir una actitud vital. Quien no sufre o goza o se activa con la lectura o cualquier otra actividad, difícilmente pueda transmitirla, como se transmiten las actitudes amorosas. Leer para nosotros mismos, para los demás, con ellos -chicos o grandes- con toda honestidad. O no pretendamos que los chicos sean lectores”. 😍
Y ustedes, ¿cómo hacen para que se copen con los libros?🤓
